Un forense del estado de Victoria ha concluido que la muerte del actor y especialista australiano Richard Norton siguió a una inyección de los péptidos CJC-1295 e ipamorelina, que le había recetado un médico. Las conclusiones del forense David Ryan se publicaron el miércoles 28 de octubre.
Norton, de 75 años, murió en el Hospital Alfred de Melbourne el 30 de marzo de 2025. Ninguno de los dos péptidos está aprobado para uso terapéutico en Australia.
Lo que concluyó el forense
Según las crónicas de las conclusiones, Ryan determinó que una inyección de los dos péptidos desencadenó anafilaxia, una reacción alérgica grave, y que esta condujo a un paro cardiaco. Esas crónicas citan además el asma y una miocardiopatía hipertrófica como afecciones contribuyentes.
A Norton se le recetaron los péptidos el 19 de marzo de 2025, tras análisis de sangre y tras firmar un formulario de consentimiento informado que incluía la anafilaxia entre los riesgos. El 28 de marzo dijo a una enfermera de la clínica que estaba tomando el doble de la dosis recetada. El forense concluyó que había usado más de la cantidad recetada.
Lo que recomendó el forense
Ryan recomendó a la Therapeutic Goods Administration, la TGA, que revise los beneficios terapéuticos y los riesgos de seguridad de péptidos como CJC-1295 e ipamorelina y que considere nuevas restricciones. Una opción que planteó es pasarlos de la lista 4, medicamentos con receta, a la lista 10, que solo permitiría su uso en ensayos clínicos u otros usos experimentales.
Un experto médico independiente que examinó el caso halló evidencia insuficiente de que los dos péptidos sean seguros y eficaces. Según las crónicas, la Junta Médica de Australia consideró que no estaba justificada una acción regulatoria contra el médico que los recetó, pero exigió formación individual sobre el registro de datos. El médico no se nombra aquí.
La respuesta del regulador
La TGA dijo al Herald Sun que considerará las conclusiones y que los profesionales de la salud son responsables de sus decisiones clínicas. Según las crónicas, la agencia ha sido informada de al menos otros tres casos de anafilaxia vinculados con los dos péptidos y ya había advertido de que los péptidos no aprobados no han sido evaluados en cuanto a seguridad, calidad o eficacia.
El caso es independiente de la política de EE. UU. anunciada el mismo día sobre seis péptidos de formulación magistral. CJC-1295 e ipamorelina no figuran entre esos seis.
Lo que aún se desconoce
No se sabe si la TGA cambiará la clasificación de alguno de los péptidos ni cuánto duraría una revisión. Las conclusiones no indican con qué frecuencia ocurren reacciones similares, y los datos publicados sobre la seguridad de los dos péptidos en personas son limitados.
OrientSciences se basó en noticias sobre las conclusiones, sobre todo de Australian Associated Press, y no leyó el documento del forense. Los medios difieren en cómo describen el hecho final: anafilaxia seguida de paro cardiaco o simplemente paro cardiaco tras la inyección.